lunes, 9 de marzo de 2009



Capítulo 1: No estás en mi lugar!


Bill Kaulitz, bello cantante de la famosísima banda “Tokio Hotel” estaba en su habitación preparándose para ir a un último ensayo antes de comenzar una de las giras mas importantes que recorrería 17 países, realmente era muy importante, esta travesía para la banda entera.
El pelinegro se maquillaba apresuradamente porque no le quedaba mucho tiempo, y observaba como el tiempo pasaba y su gemelo no regresaba luego de haber invitado a Dalia, una de sus muchachas a tomar un trago... Tom era ese típico mujeriego que buscaba una chica con quien pasar una buena noche y luego mandar todo al diablo.
- Mataré a Tom- pensó el menor de los gemelos - mejor lo llamo a su móvil, y lo apuro un poco.. a ver si se acuerda que hoy tenemos el ensayo... es un pelotudo!!- dijo Bill mientras marcaba el número de su hermano y se colocaba el teléfono en su oído..
- Pero la re la puta madre, el número al que usted intenta llamar se encuentra apagado o fuera del área de cobertura! La concha del pato! - exclamó Bill enojado- me voy solo y que se re cague, que se las arregle después con George y Gustav – añadió suspirando…él sabía que en el fondo le molestaba que su hermano diera más atención a sus mujeres que a la banda e incluso a él mismo.
El pelinegro, tomó su abrigo y se dirigió al ensayo en casa de Georg. Una hora más tarde, aparece Tom como si nada pasara con una sonrisa gigante, de todo un womanizer - Estoy boluditos! como están?- saluda el de rastas a los tres.
- Donde estabas?- preguntaron los demás integrantes a coro.
- Estuve con Dalia, es una mina increíble.. es una flor de mina..si vieras las semejantes...- pero el baterista lo interrumpió divertido-
- No des mas detalles por favor.. no queremos hacer volar nuestra imaginación tigre!- decía Gustav riéndose..
- Eh, Bill! que es esa cara?- preguntó George, observando que en los ojos de Bill habían lagrimas acumulándose… y él no había emitido palabra alguna
- nada George, nada… es una estupidez me lavo la cara y empezamos .. – respondió lloroso el pelinegro.
Bill quedó viéndose en el espejo tratando de entender porque siempre se sentía así cuando su hermano le contaba a los muchachos, sus anécdotas de sexo y mujeres. Había veces que entendía que los celos eran más allá de hermanos. Sabía que su paciencia estaba al límite de estallar, siempre dijo que su gemelo era un rebelde, mujeriego y cada día estaba un poco más irresponsable. Las charlas con Tom eran en vano, o terminaban sin hablarse unos días o prometía algo que luego no cumplía.
Ese día estuvieron ensayando casi 7 horas sin parar, y en Bill la desconcentración por momentos se notaba teniendo que volver a empezar cosa que a Tom le irritaba.
En lo que fue el viaje de los Kaulitz de casa de su amigo a la suya, Bill no emitió palabra alguna, no despegaba la mirada de la ventanilla, y ahora ni siquiera tarareaba como lo hacía usualmente.
Narra Tom: Le había preguntado al tonto que le pasaba y me contestó sin mirarme que no le pasaba nada. Pero se que mintió. Esta enojado, no me habla, estuvo con cara de culo todo el santo día. Y se que la cosa era conmigo, porque a los chicos les sonreía, les hablaba en los descansitos y a mi ni siquiera me preguntaba si quería comer, tomar o hacer algo. Tal vez no era nada nuevo; como siempre se preocupa por mi… quizás el motivo sea que haya llegado tarde al ensayo, él siempre me reta por eso con el mismo motivo…obviamente: mujeres…Definitivamente creo que tengo un hermanito menor: perfeccionista, protector y celoso.
Cuando llegaron a casa, el mayor abre la puerta y hace pasar primero a su hermano. El pelinegro al ingresar, ni siquiera se lo agradece y va directo a su cuarto y se prepara la ropa para bañarse.
- Vas a bañarte hermanito?- pregunta Tom rompiendo nuevamente el silencio – si querés lo hacemos juntos como cuando éramos chiquitos…
- Sí, estoy preparando mi ropa para bañarme, no lo ves?- responde Bill irónicamente mirando al piso - no me pienso bañar con vos! Salí de acá!
- Eeee paraaa!! que te pasa? Que te hice ahora?- pregunto el de rastas con cara de “yo no fui”.
- Llegaste tarde al ensayo, te parece poco?- dice el pelinegro levantando la mirada hacia el mayor – me tenés harto Tom! Harto sabes lo que es eso? Siempre priorizas el sexo, las mujeres, las fiestas, las mujeres, la diversión, las mujeres…TENEMOS una banda parece que no te das cuenta de eso! – le gritó a punto de llorar.
- No es mi culpa que vos esperes a los 90 para encontrar el amor verdadero! – agregó Tom riéndose.
- Tengo que ser mujeriego como vos? – interrogó el Kaulitz menor – y siempre mandar todo a la puta madre para tener solo una puta noche de sexo?
- Vos lo decís porque no estás en mi lugar! – el de rastas estaba comenzando a enojarse – no sabes lo que es que todos los días te llamen para verte, pero deja no tiene sentido pelearme con vos.
- Ojala vos estuvieras en mi lugar y entenderías más de una cosa – dijo en voz baja Bill saliendo de la habitación en dirección al baño.
- Antes muerto que ser Bill Kaulitz – dijo Tom enojado sin siquiera pensar en las consecuencias que esto podía tener.
Esa noche Bill se durmió triste en su habitación pensando porque el enojo profesional se mezclaba con sus celos personales, y Tom quedó dormido en el sofá del living mirando la televisión probablemente algún tipo de pornografía.
Nadie sabía lo que a partir de esa mañana le esperaba a los gemelos Kaulitz, algo que cambiaría sus vidas completamente…
- Ay que sol conchudo – dijo el mayor de los gemelos despertándose y dándose cuenta que no estaba en el sillón como la noche anterior. Estaba en una cama, en la cama de Bill – Cómo llegué acá? – se preguntó parándose lentamente notando que tampoco tenía puesta su ropa. Se paró ante el espejo y allí vió claramente la figura de su hermano, la de su gemelo menor, no la suya. Puso una cara de horror y desesperación, tocó su pelo que realmente era el de Bill lacio y oscuro.
- Donde concha están mis rastaaaaaaas!!!!!!????- gritó desesperado – nono, es una broma, un sueño ahora me acuesto y cuando me despierte soy yo, Tom con mis rastitas, mi piercing en el labio, mi gran “cosita”, y mis nenas – dijo como loco desesperado y en eso entró Bill, con la figura de Tom por supuesto.
- Tomy…porque tengo tu cuerpo? – preguntó Bill pálido – porque nos cambiaron de lugar? porque tengo el pelo claro, muchas rastas asquerosas que huelen mal, no tengo mi estrellita y encima tengo cara de mujeriego y ojos de dormido, porque mi piercing no está en mi lengua? – preguntó espantado.
Ambos gemelos quedaron mirándose horrorizados, observando como su par estaba dentro de su propio cuerpo.

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