sábado, 21 de marzo de 2009


Capitulo 33: Bala y Natalie empiezan a pagar.

Tom estaba al borde de disparar cuando su gemelo se le puso delante de él temblando, llorando confundido.
- No Tomy, las cosas no se resuelven así. Con esto vas a ganarte de seguro pasar mucho tiempo acá- dijo en voz baja el pelinegro acercándose al arma – pensá un poquito querés pasar tu vida acá adentro? Ya viste lo horrendo que es…lo que puede pasarte.. Bajá el revolver.
Natalie se colocó detrás de Bala estaba un poco asustada ya que en la mirada del de rastas claramente se veía deseo de venganza. Bala cuando vio que los gemelos se clavaban lastimados la mirada uno sobre el otro, le pegó una patada muy fuerte a Bill en la espalda haciéndolo caer de rodillas al suelo doblándose de dolor. Tom automáticamente apretó el gatillo, pero ningún disparo salió, la pistola estaba descargada. La tiró lejos y se abalanzó sobre el tipo moliéndolo a golpes sin medida.
Bill estaba paralizado ante la reacción de su hermano, no sabía que hacer. Trató de jalarlo y separarlo porque el mayor parecía que iba a matarlo, pero era en vano. Tom estaba completamente sacado y el tipo no podía sacárselo de encima.
La directora junto a dos policías entraron por el alboroto llevándose de inmediato a Bala a la enfermería ya que había perdido gracias a una trompada del de rastas un diente y una muela. Su ojo no podía abrirlo y su nariz no dejaba de sangrar.
A la maquilladora la hicieron esperar afuera cosa que a ella le daba cierta tranquilidad.
- Kaulitz esto merece un serio castigo! – Gritó enojada la directora – como es posible que semejante alboroto se lleve a cabo acá, en mi oficina que respeto tiene usted? Y además…dejó a Jösh destruido.
- Más destruido me dejó ese tipo a mi – murmuró el pelinegro abrazando a su hermano tan fuerte que el mayor gimió de dolor.
- Qué quiere decir con eso? – preguntó la directora del penal sentándose en su silla cara tomando papeles del escritorio, al parecer trámites del juez.
- Quiere decir que… - en los ojos de Bill aparecieron lagrimas, pero para no llorar apretó fuerte sus ojos tomando la mano de su gemelo, cuando esas espantosas imágenes asecharon su mente de nuevo.
Flashback de Bill
Sin dudarlo más, el asqueroso tipo empezó a entrar y salir de él violentamente haciendo que los sonidos de ira y dolor brotaran del Kaulitz menor sin medida.
Gemidos sucios, movimientos de lujuria sin amor, simple sexo bruto. Bill gritaba desesperado, o más bien intentaba gritar, ese pañuelo estaba impidiéndole respirar.
Bala salio de su interior a lo bestia empujándolo de una patada contra la pared. El joven se dobló del dolor, del dolor en el estómago, en su trasero pero el dolor mas grande estaba en su alma, en su interior. El tipo, se vistió rápidamente y se sentó junto al cuerpo desnudo y lastimado de Bill.
- Que pasó Kaulitz? – repitió por segunda vez cuando Bill volvió a la realidad.
- Bala abusó…abusó sexualmente de mi anoche en el baño…– respondió entrecortadamente aferrandose a Tom – aprovechó que me escapé en la noche a ver a Tom..que estaba en la celda de castigo, Charly me cubría pero al parecer lo golpeó o no se que cuando yo volvía a mi celda sentí como alguien me tapaba la boca y me agarraba los brazos llevándome violentamente al baño. Y ahí todo sucedió demasiado bruto, sucio… espantoso- terminó el pelinegro dejando escapar una lágrima.
- Porque no me lo dijeron más temprano a esto? – cuestionó dolida la directora.
- Vinimos a eso pero nos encontramos con Bala y su visita… y bueno – respondió Tom acariciando a su hermano.
- Tomaré serias medidas al respecto. Por otra parte les aclaro que tengo exacta la fecha del juicio – agregó extendiéndole el sobre – supongo que estos días les llegara el citatorio a quienes el juez quiera que declaren.
Bill leyó y sonrió al saber que mucho no faltaría para el final y el presentía que ahora sí, por fin se haría justicia. Tom había quedado con la curiosidad y no se pudo quedar callado.
- Umm, puedo saber que medidas tomará? – rompió el silencio el de rastas, sentándose de frente a la directora sentando con cuidado a su gemelo en sus faldas.
- Bien en primer lugar, derivaré a Bala a otro penal con mayor seguridad ya que me informaron al venir de la comisaría que está detenido por abuso sexual realmente esperaba que volviera a repetirlo y siento que uno de ustedes haya sido su victima. Y en segundo ordenaré un traslado para que mañana Bill se haga exámenes médicos en la clínica privada nacional, por esto que acaba de pasar, es preferible que lo revise un profesional que los enfermeros de acá – respondió seria y algo triste la directora.
Bill ante eso no pudo contener las ganas de abrazarla y agradecerle el buen trato hacia ellos. Las cosas sin Bala serian más rápidas y fáciles.
Los gemelos salieron tomados de la mano, y se encontraron con Natalie quien aun esperaba afuera. La rubia enseguida se arrodilló aferrandose a la pierna de Bill quien se quejó del dolor de su cuerpo al tener a la muchacha tirando de él.
- Perdóname mi amor – murmuró la maquilladora – no quise que Bala te hiciera eso.
- Soltame Natalie, soltame – repitió molesto el menor de los muchachos tratando de liberarse de la mujer.
- Sos mi marido, mi amor vos estás conmigo – agregó clavándole fuertemente las uñas en la pierna consiguiendo que gritara del dolor – conmigo, conmigo y conmigo.
Tom la hizo parar violentamente corriéndola de al lado de su gemelo.
- A ver querida – gritó el de rastas, empujándola contra la pared. Bill enseguida se tomó la pierna con una expresión de dolor fatal – porque no te vas a maquillar a una banana en pijama?
- Pero que violento que se volvió el caballerito Tom Kaulitz – rió irónicamente a modo de burla. Pero el de rastas no pensaba ni contestarle, ni golpearla era una desquiciada. En seguida tomó de la cintura a su hermano pegándolo hacia él, fusionando sus labios con todas sus fuerzas, entreabrió sin delicadeza su boca haciendo el beso más rudo y romántico a la vez. Con una mano en su cabeza atrayéndolo más, le demostró a Natalie a quien amaba “su marido” Bill Kaulitz.
La maquilladora ante la humillante situación, entró en la oficina de la directora del penal.
- De-dejame respirar – pidió el pelinegro dando por terminado el intenso beso – me estabas a-ahogando…
- Diosss, sentía esa intensidad de devorarte – agregó el de rastas respirando agitado – te amo mi amor, todo saldrá bien. Bala no estará más cerca, no te hará más daño.
- El daño está echo – murmuró el menor mirando al suelo y en seguida Tom volvió a abrazarlo – pero si estamos juntos superaré todo más rápido.
- Yo te ayudaré a que te repongas de todo esta mierda que pasó, mientras concentrémonos en que muy pronto será el juicio y tengamos fe en que todo saldrá bien, como debe ser y Natalie las pagará – dijo el mayor acariciando lentamente el rostro de su hermano.
- Tomy siento algo dentro de mi… - susurró el pelinegro sin soltar a su gemelo – siento que aún queda un desafío más…aparte del juicio.
- No seas negativo amor – interrumpió Tom – todo saldrá bien!
- El juicio está cerca, Osvaldito desde donde esté nos va ayudar… – dijo Bill tocándose el pecho.
- El final está muy cerca, nuestro final – agregó el mayor volviendo a fusionar sus labios con los de su gemelo.

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