Capitulo 10: La transformación- Que decís? - preguntó inseguro el menor dejándose sacar los pantalones - vos crees...que...si...
- Siii mi amor, si hagámoslo, sin mirarnos solo tocarnos y así vamos a volver a nuestros lugares por favor te pido - una lagrima rodó por la mejilla del pelinegro - o te rompo el culo... a patadas.
El menor asintió y apagó la luz, y corrió las cortinas para que no entrara la minima luz. Se acercó a su gemelo en forma de entrega, y lo tomó despacio de la cintura nervioso, sus piernas temblaban un poco.
- Bill, relájate no pienses solo sentí… - y el mayor comenzó a recorrer la piel del menor por debajo de la camiseta deshaciéndose de ella lentamente, arrojándola a un lado. El pelinegro llevó la mano de su gemelo adentro de su pantalón incitándolo a que lo tocara. Lo apretó junto a su cuerpo, arrastrándolo hasta tirarlo en la cama.
Con la luz de la luna que alumbraba muy poco, Bill solo vio la silueta de su cuerpo como se desvestía pero no quiso pensar en eso, solo dejarse llevar.
El mayor lentamente gateó en la cama, poniéndose encima de su gemelo besando sus labios, jugando con sus respectivos piercings. El menor sintió un fuego debajo de su abdomen ante cada contacto de su hermano, ardía ante cada caricia, beso..y arqueaba su espalda de placer sin saber como responderle. De repente noto como su hermano se deshacía de su boxer y su cosita se tornaba rígida, y firme.
- Tengo miedo Tomy – susurró excitado el menor – miedo de que duela.
Pero Tom lo cayó con un beso acariciando su espalda, girándolo lentamente – relájate – agregó seguro besándole el cuello, acariciando su entrada para estimularlo.
- Sos lo más hermoso de este mundo – le susurró al oído el mayor – siempre vas a ser mío. Llenó de besos el cuerpo de su gemelo hasta que su hermano gimiera su nombre y lentamente entró en él con leves movimientos para no lastimarlo, aunque los sonidos que salían de su interior sonaban a placer combinado de dolor. Cuando acabó dentro de su gemelo se sentó sobre él acariciándole tierna mente la espalda.
- Tomy…déjame entrar en vos…nadie nos asegura quien con quien,… - dijo ruborizado, sentía como sus mejillas ardían, pero Tom entendió y se recostó en la cama lentamente boca abajo, entregándose aún respirando agitado. Su gemelo solo trató de hacer el trabajo como él se lo había echo, acarició su pelo, sus piernas torturándolo un poco. Con su semilla lubricó la entrada para cuidarlo, y con un poco de nervios y miedo entró en él. Bill siempre sentimental sintió como sus almas se unían formando una sola nuevamente. Sus manos se unieron, sudadas, mostrando ese dolor y ese placer que a ambos los atacaba. El menor a pesar de su poca experiencia en el sexo, estaba complaciendolo de la manera mas desesperante, romántica y perfecta. El de rastas agarraba con fuerza las sabanas al borde del grito y solo repetía una palabra "Bill, Bill".
Al terminar, se acostaron uno al lado del otro deseándose suerte, sellando su pasión con un tierno beso, durmiéndose abrazados posesivamente.
# El sol empezaba a iluminar el rostro del menor, Osvaldito estaba afuera golpeando como loco la puerta.
- Papaaaas!!! - gritaba el nene desaforadamente - que pasó?
Bill llevó las manos a su rostro, cuando pasó un dedo por su ceja noto su piercing en su lugar... miró su cuerpo era él estaba desnudo, volteó a su lado y ahí estaba Tom, sudado, con la mano en su miembro xD y un gesto de placer extremo.
Bill lo besó apasionadamente para que despertara, y empezó a acariciar su pecho hasta que el de rastas comenzó a gemir. Abrió lentamente sus ojos y ahí estaba la figura de su gemelo... miró su cosita..
- seeee!! Ahora tengo la mía - dijo tocándose el mayor y abrazó fuerte a su gemelo - ahora siiiiiii volveré a mis andadas.
- Que dijiste? - preguntó Bill soltándolo, brutamente - pensas olvidarte de mi? pensas volver a a-a- tus andadas de mujeriego? - y una lágrima se asomaba en los ojos del pelinegro.



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