Capitulo 9: El amor es…- Bill déjame entrar! – gritó Tom abriendo la puerta, refregándose los ojos por tanto vapor – dios esto parece un sauna!
- Cerra la puerta! – Retó el menor – el nene va a tomar frío.
El pelinegro se quedó viéndolo como su gemelo divertido metía al niño al agua bañándolo, como se reía haciendo bromas con Osvaldito, se veía mas que tierno.
Lavaba el cabello del nene delicadamente, y fregaba su pequeña espalda con el máximo amor paternal. El mayor se sentó en el suelo mirando fijamente a su gemelo, cerró los ojos para recordar el sabor de sus labios, esa sensación que recorría su cuerpo cuando sentía ese metal jugando dentro de su boca. Y una tonta sonrisa se dibujó en su cara largando un suspiro que hizo que el pelinegro girara y lo viera, dibujándose un gesto de amor en su rostro.
- No van a decirme porque se besaban? – insistió el pequeño agarrando el jabón pasándoselo por la cara – porque se besaban así?
¬- Que pendejito rompe pelotitas que sos! – dijo el mayor abriendo los ojos.
- Yo te voy a explicar, pero antes te quiero decir algo y voy a buscar la manera que lo entiendas. – El de rastas tomó un banquito sentándose junto a la bañera dispuesto a contarle a ese nene toda la verdad – Yo no soy Tom…
- Si sos Tom- interrumpió el chiquito – tenés rastas y cara de boludo, sos Tom.
- No pendejo yo te mato! – agregó el pelinegro parándose y su gemelo comenzó a reírse.
- Mira yo se que sos muy inteligente para tu edad, pon mucha atención… - tomó aire dispuesto a desahogarse – a Tom y a mi, Yo Bill misteriosamente nos cambiaron de lugar. Yo desperté en el cuerpo de Tom entendes? Y Tom despertó en el mío- el nene los miraba anonadado.
- Como en la película que la chica salía desnuda – decía el pequeño – pero era un hombre, cambiaron de lugar.
- Que chica desnuda? – preguntó el mayor de los gemelos, y su hermano lo fulminó con la mirada.
- Algo así…- continuó Bill – pero la respuesta a tu pregunta es la siguiente: el amor es un sentimiento muy lindo que tal vez ahora a tu edad no lo entiendas por completo, pero es lo mas hermoso que puede pasarte, lo mas grande que podes sentir. Pero el corazón nunca elige a quien amar, y mi caso con el de Tom es exactamente ese caso…a nosotros el amor nos tocó sin importar el lazo que nos unía, nuestros corazones se unieron de otra forma más allá de ser gemelos. El amor transciende todo… - el mayor no podía dejar de escucharlo y emocionarse al borde de llorar – el amor transciende el género, la sangre, la distancia, los años y todo lo que puedas imaginarte. Es lo más frágil y lo más fuerte, lo más suave y lo más áspero… es un abanico de infinitas sensaciones que a veces pueden llegar a doler. Es simplemente único, no hay otro sentimiento con tal tamaño, no hay otro más fuerte, no hay otro que nos enseñe tanto ni nos cambie tanto. A veces es inimaginable con la inmensidad que puede amar, y las infinitas formas de demostrarse este sentimiento.
- Creo que después de esto los declaro mis papases- sonrió el niño feliz. Los gemelos se miraron – Y el amor va más allá de lo que se ve, porque el amor se siente – añadió el menor, y una lágrima rodó en su mejilla.
- Quiero salir – dijo el nene bostezando, pero cuando Bill se disponía a sacarlo con la toalla el nene se corrió de golpe.
- Veni que te saco vas a resbalarte – le dijo el menor de los Kaulitz mirándolo como diciendo “que le pasa a este”
- Nono, nono recordé algo… - dijo sentándose de nuevo Osvaldito – en la película, para que los dos volvieran a sus cuerpos tenían que desnudarse y dormir juntos.
Los gemelos tragaron saliva y se miraron, claro que el nene no entendía bien…pero ellos sabían que no era dormir…
Sacaron al niño, lo secaron y le pusieron una remera vieja de Bill para dormir, que le quedaba como camisón. Lo acostaron en la cama del menor, y esperaron a que se durmiera que por cierto les costo bastante ya que el nene no paraba de hablar un minuto.
Dijeron que al otro día irían a comprarle ropa y calzado, fueron al cuarto de Tom…y el mayor empezó a desnudarse.
- Qué haces? – Preguntó el de rastas sentándose en la cama, y su gemelo empezó a bajarle los pantalones – para! Que querés!!??
- Volver a mi cuerpo quiero, y Osvaldito nos dijo como – dijo mirándolo a los ojos – mi amor, quiero ser yo para poder estar con vos por favor..



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