miércoles, 11 de marzo de 2009


Capitulo 16: Natalie vs. Tom

- Contéstame Tom, que te voy a sacar? – Preguntó llorosa la maquilladora – Tom yo no quiero sacarte nada, nunca tuve problemas con vos de ninguna clase. O hablas de Bill?
- No! Es que Tomy está loco – Interrumpió el pelinegro nervioso, agarrando a su gemelo del brazo llevándoselo en dirección al baño – Ven Tom, Gustav llamó tengo que contarte algo…
Los gemelos salieron en dirección al baño de hombres, Simone los miró raros y los siguió a los pocos segundos.
Natalie resopló, tomó su abrigo – Mocoso de mierda, Osvaldito sos mas que una complicación vos me parece, no quiero más problemas en mi vida menos en la de mi Bill – agregó yendo a la habitación del niño.
- Dale decime, te casas con ella, tenés tu apasionante luna de miel, tenés muchos hijitos que salen con los pelos parados, otros rubios y todos dicen: te gusta maquillar o cantar? – decía el de rastas con su espalda contra la puerta gritando como un loco. En ese momento un señor golpea para entrar y los dos dicen al mismo tiempo “ocupado”. El tipo se fue extrañado, asustado y pensando si ahí adentro había dos hombres.
- Ves que sos un bruto! - gritó el pelinegro – como se nota que no pensas, a ver pendejo te olvidas que lo que estoy haciendo lo hago pura y exclusivamente por Osvaldito, por NUESTRO hijo? – El menor se miró en el espejo y unas lágrimas cayeron de sus ojos – aun no lo pudimos pasar a ver, es horrible todo esto pero lo quiero tener para mi Tomy quiero que sea nuestro hijo.
- Vos decís nuestro, pero te casas con ella – insistió Tom dejándose caer contra la puerta tomándose la cara con las manos para que su gemelo no lo viera llorar.
- Pero no puedo casarme con vos, vos sabes que si pudiera lo haría ya mismo, además yo cuantas veces tolere a tus mujeres y vos no lo hacías por algo justo – reprochó ya llorando el pelinegro. Pero Tom ya no decía más nada, ya sus lagrimas se habían vuelto infrenables – Tomy? – preguntó con el alma destrozada Bill.
- Yo …- dijo el de rastas tratando de ponerse de pie ayudándose agarrándose de la cintura de Bill – a mi me cuesta esto, y cada noche siento mucha culpa por no haberte dicho antes lo que sentía, que me iba a imaginar yo que a vos te pasaba lo mismo? , que éramos dos enfermos locos de remate… - pero el pelinegro lo interrumpió.
- Error… - añadió tomándolo del rostro – no éramos dos enfermos SOMOS dos locos enamorados.
Simone había llegado a la puerta del baño y no pudo abrirla, se agachó y miro a través de la cerradura asegurándose que cerca no hubiese nadie no quería pasar por una espía de hombres haciendo sus necesidades y depravada sexual. Lo bueno para ella era que alcanzaba a oír todo perfectamente.
- Te amo Tomy, el que yo este con Natalie es pura y únicamente por Osvaldito, pero no me iré de la casa, no me iré de tu vida grábate eso – Bill acercó su boca un poco más a la de su gemelo pegando su frente con la de él sintiendo su respiración en su rostro.
- Jamás te irás de mi corazón – le susurró el mayor apretando su cuerpo contra el suyo, rozando su nariz , acariciándole lentamente su mejilla – lo siento no debí ponerme así, confío en vos, en que Natalie .. – pero Bill no quiso arruinar ese momento y fusionó fuertemente sus labios hasta que de adentro de su gemelo naciera un sonido emitido por su garganta y le generara lágrimas de felicidad.
- No la menciones este momento es nuestro – agregó el menor, y el de rastas lo llevó hasta la pared, arrinconándolo sin separar sus labios, tomándolo suavemente de la cintura desafiando la lengua de su igual, sintiendo la bolilla de metal en cada rincón de su boca.
Simone no alcanzaba ver bien, se había producido un silencio y solo podía divisar los cuerpos de sus hijos de la cintura para abajo. Las palabras de su hijo mayor las pudo escuchar a medias por el ruido de una maldita ambulancia y las del menor no las comprendía, acaso Bill estaba enamorado de Tom? No Simone no pensó así, hasta que vio como la mano de Tom se escabullía por lo pantalones de su hermano, y el menor empezaba a moverse por el placer que se apoderaba de él mismo.
- No … - susurró Simone poniéndose de pie sintiendo como su cabeza latía, su presión subía y sus piernas tambaleaban… - no.
¬- Tomy, estamos en un baño publico… aaaaah , mejor va-vamos a casa – gemía desesperado el pelinegro en el oído de su gemelo dejándole marquitas en el cuello – frena por favor.
El de rastas retiró su mano y le beso corta pero fuertemente los labios, le subió el cierre del pantalón y le bajó un poco su remera
- Te deje caliente? – preguntó riéndose Tom y su gemelo lo empujó jugueteando para mojarse la cara y el cuello con agua fría. Miró a su gemelo através del espejo y vió como le miraba su parte trasera.
- Que miras? – preguntó el menor ruborizándose – que?
- Nada tarado, vamos – respondió riéndose, tomándolo de la mano pero al salir vieron a su madre esperándolos.
- quiero una explicación de las locuras que hicieron ahí adentro! – Exigió Simone triste – estoy perdiendo a mis hijos?
En ese momento un médico pasó corriendo y sobresaltó a los gemelos.
- Se nos va! Se nos va el niño de la cama 483 !! – gritó una enfermera
- Que pasó estaba bien que pasó? – gritaba desesperado un médico.
En ese momento Bill sintió como su mundo venia abajo.

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