
Capitulo 6: Cuida de mi cuerpo por favor
- Crees que tus hijos pueden haberse intercambiado de lugar? – preguntaba Gordon aun con el DVD en sus manos – que Tom está en Bill?
- No. Eso solo pasa en las películas, Gordon por favor – decía la madre aunque en el fondo sabía que no era tan cierto – vos crees en papa noel? Respóndeme eso.
- Claro que sí, viene todas las navidades, no me robes mi ilusión Simone – dijo gracioso el marido – y creo en los reyes magos, y el conejo de pascuas… na hablando en serio no se… pero la verdad si creo que a tus hijos les haya ocurrido algo como la película porque no?
- Dejémoslos de fantasías estúpidas – dijo sentándose frente al televisor – ven amor te contare como fue mi día.
La pareja, no quiso hablar más del tema, vieron unas pelis y se fueron a acostar.
# En la casa de los twins, la electricidad no había vuelto. Y los hermanos seguían uno pegado al otro, sintiendo el aliento del otro sobre su rostro.
- Tomy…no se si pueda esto es muy extraño yo… - decía el menor de los gemelos acomodando sus molestas y nuevas rastas.
¬- Shh, Bill cállate… solo sin vernos y tocarnos que mas da? nos amamos y somos casi iguales…- decía el pelinegro metiendo su mano en el pantalón de su gemelo tocándolo suavemente … - tu piel está tibia..
- Ahh, no espera… - decía gimiendo el de rastas, pero no ponía resistencia. Llevo sus manos al cuello de su gemelo y comenzó a besarlo sacando su camiseta.
- No nos vemos, pero nos sentimos…- decía el mayor caminando ciegamente hasta que tropezaron con el sillón. Esa idea le gustaba a Bill… no vería su rostro cuando le hiciera el amor, solo sentiría el latido del corazón de Tom.
El cuerpo del pelinegro quedó debajo, mientras que su hermano como podía iba sacándole ciegamente el pantalón arrastrando el boxer. El mayor se acomodó y empezó
a desnudarlo también marcando una línea de besos en todo su cuerpo… su nuevo cuerpo. El menor no dejaba de jadear, tomó la cabeza del pelinegro hasta bajarla a su miembro insinuando que siguiera su trabajo por ahí.
- Aaaaah, Tom por dios, espera espera – dijo corriéndose un poco, sintiendo como su ingle ardía.
- Qué pasa Bill? Déjame seguir tocándote – insistía el mayor sin dejar de besarle la entrepierna pero cuando estaba por introducir el miembro en su boca, el menor le dijo seriamente.
- Mi cuerpo es virgen, promete que vas a cuidarlo por favor – y una lágrima salió de sus ojos rodando por su mejilla.
- mi amor, Bill claro que sí, porque vos sos mío – dijo abrazándolo fuerte en medio de la oscuridad para que no llorara, pero rompió en mil lágrimas.
Se quedaron abrazados largo rato, pegando sus cuerpos desnudos hasta que el menor dejó de llorar y llevó la mano al miembro de su gemelo logrando que se pusiera firme y erecto hasta que comenzó a masturbarlo.
- Eres un nene malo Bill – dijo el mayor acostándose en el sillón – aaaaaahh me torturas, ah mas rápido mas rápido…- gemía el pelinegro.
- Vamos Tomy, me tienes todo para vos…tómame – dijo sentándose sobre la cosita de su gemelo.
El mayor hizo la preparación estimulándolo logrando que gimiera su nombre todo el tiempo. Lo puso boca abajo y se acostó sobre él, pero en el momento que estaba por entrar en él, la electricidad había vuelto. Las luces se encendieron y el menor se giró… ahí fue cuando se vió a él mismo o más bien a su cuerpo, intentando entrar en él. UNA COMPLETA LOCURA…o al menos eso pensó.
- Cierra los ojos y no me mires – decía el mayor completamente excitado.
- No Tom, no puedo es como que yo mismo me haga el amor, no puedo por favor déjame pararme – dijo con fuerza tratando de correr a su gemelo – no puedo así, se que te dije que quería ser tuyo, pero necesito tiempo es todo tan raro.
- Bill relájate – decía el pelinegro imponiendo mucha fuerza aún con los ojos cerrados, y pudo dar una embestida violenta – relájate Bill así no me ayudas, abre más las piernas-
Ante la resistencia del menor, el pelinegro lo sujeto de las manos y se pegó violentamente a su cuerpo. Besándolo prácticamente dado como violación.
- Soltame Thomas! – gritó parándose empujando a su gemelo corriendo al baño…comenzando a llorar a penas cerró la puerta.
Bill no quiso mirarse al espejo, porque allí vería la imagen del estúpido que de cierta forma había lo violado. Tomó una toalla para secar el sudor, que lo hacía sentirse sucio se la pasó por su cuerpo y cuando iba a llevarla a su rostro vio una mancha de sangre.
- Qué me hiciste Tom? – dijo llorando de manera desesperada – en que te convertiste?



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