sábado, 14 de marzo de 2009

Capitulo 21: Noche de bodas.

El de rastas introdució su lengua en la boca de su gemelo a la fuerza y Bill inconcientemente continuó el beso hasta que lágrimas de ira brotaron de sus ojos y se separó violentamente. Todos los que estaban ahí quedaron horrorizados sin entender nada de esa escena y la maquilladora estaba paralizada. Simone confirmaba sus sospechas, las cuales la entristecían por completo.
- Soltame! – gritó Bill empujándolo – que se supone que haces? – le preguntó enojado en voz bajita.
- Demostrarle al mundo!!! – gritó Tom llorando y el pelinegro le hizo gesto que se callara – NO Bill, no me voy a callar!! Que todos se enteren que te amo! Que se enteren que estoy muriéndome con este amor enfermizo y vos estás con ella, no importa si es por Osvaldito, Pepito o mi tía Juana, pero te vas con ella!
Brutamente lo tomó del brazo y le succionó su cuello como un vampiro en busca de saciar su sed.
- Déjame en paz! – lloró enojado el menor – me mentiste Tom, jugaste sucio y ahora me haces quedar en ridículo delante de todos!
- Amarme es quedar en ridículo? – preguntó tomándolo de la cara – desde cuando a mi Billy le importan los demás?
- Sácame las manos de encima, no te reconozco sabes – Bill se disponía a entrar de nuevo cuando el mayor lo tomó violento de la cintura pegándolo a él – ahora sos agresivo también?
- En tan poco tiempo esa zorra te cambio? Que te hizo, que te metió en la cabeza no eras así! – Bill empujó a su hermano tan fuerte que cayó sentado en un charco de agua sucia, sin embargo Tom lo miraba triste, desolado llorando desesperado.
- Me das asco Kaulitz, cada día cambias más - agregó entre dientes el pelinegro – y no vuelvas a llamarle zorra a mi mujer.
- Cada día esa puta te engatusa más, mientras yo te amo como un loco desquiciado! Por dios Bill soy tu gemelo y desconfías de mi! – pero Bill lo escupió y entró en busca de Simone y Natalie. Al salir nuevamente se frenó a ver a su hermano aun sentado con las manos en la cara sin dejar de llorar.
-No hagas que te odie – susurró con lágrimas en los ojos – no hagas que te odie Thomas.
Tom pegó un grito de dolor, y Andreas junto a Georg y Gustav salieron a abrazarlo, aunque no entendían mucho corrieron por él.
- Tranquilo, Tom – susurró Andreas abrazándolo fuerte – por favor te va a hacer mal.
- Qué me va a hacer mal? Si estoy muerto en vida! Lo escucharon? – Tom se aferró a sus amigos y unos truenos lo sobresaltaron.
- estas enamorado de Bill? – preguntó Gustav aun un poco espantado por el beso que acaba de ver instantes atrás.
- Siempre lo estuve, ahora siento que sin él voy a morirme – al decir estas palabras comenzó a llover con fuerza como si el cielo se viniera abajo.
- Vámonos Tom, estamos empapándonos – ordenó Georg tocando su cabello.
- Déjenme en el hospital, quiero estar solo y Osvaldito en este momento es lo que me hace bien, además mañana le darán el alta y que haré si Bill no me deja verlo mas? – preguntó desolado, quebrado en mi pedazos.
- No seas pesimista- añadió Gustav parando un taxi y haciéndolos subir en la parte de atrás.
- No soy pesimista, soy realista – dijo molesto el de rastas acomodándose ya dentro del vehiculo ordenándole al conductor ir al hospital internacional.
Casa de Bill:
- Vamos, decime porque tu hermano te besó así? – preguntaba sacada de sí la maquilladora y Simone entendía todo a la perfección.
- Era cierto no? – Preguntó la madre – Tom y vos tenían una relación mas allá de ser hermanos, eran pareja? Son novios?
- Ya!!! Déjenme en paz – dijo sacándose los zapatos sin mirarlas a los ojos – sí Tom y yo teníamos una relación, teníamos.
Natalie se llevó la mano a la boca y por la mejilla de Simone corrió una lágrima.
- Tom era la única persona que me podía hacer feliz, pero cambio mucho… siento decirlo Natalie pero jamás amaré a nadie como lo amé a él – Bill sintió unas ganas de llorar y un dolor en su pecho pero no lo hizo – amé pasado, Tom cambió y ahora mi vida es Osvaldito y la música.
Natalie subió al cuarto al notar que ella le importaba poco, pero estaba dispuesta a enamorar a Bill como fuera.
Esa tarde Bill se encargó de acomodar todo lo de la rubia así a la mañana siguiente buscaba al niño y firmaba los trámites de la adopción. Mientras que Tom la pasó en el hospital. El nene se había entristecido al saber que Natalie se había llegado a casar con su papá Bill. Tom tuvo que contenerlo aunque el también estaba destrozado, cuando le dijo que ya no viviría en la casa, pero que si su gemelo le permitía visitarlo lo haría a diario.
Cuando el de rastas llegó a casa de su madre, estaba helado aun un poco mojado y allí Simone sentada esperándolo para que le de una explicación.
- Hace cuanto? – preguntó la madre triste, y Tom enseguida noto que se referia a su amor por su gemelo.
- Desde que soy un niño, pero solo se lo dije hace unas semanas…
Flashbacks de Tom:
- Estoy enamorado de tu alma, sos vos tu interior lo que me enamora – dijo el de rastas acercando su boca – no me importa que tengas el cuerpo tuyo, el mío, el de Grecia Colmenares o el de Néstor kirchner … es tu interior,… te amo Tomy…
El mayor acercó su boca hasta sentir su aliento, sin dejar de mirarlo – yo también…estoy enamorado de tu interior… te amo Bill.
Una lágrima corrió por su mejilla- pero no quiero hablar de eso ahora mamá, quiero ducharme con agua bien caliente y dormir cien años – añadió subiendo, y su madre asintió sea como sea no quería ver mal a su hijo.
# La noche ya caía para todos, Tom encerrado en su habitación ya en pijamas, comiendo unos tostados y leyendo una revista en la que salía una nota a su hermano cuando tenia 16 años y decía que pasaría su vida junto a su hermano.
Simone mirando televisión pensando en que aunque le costara todo esto, y separara a sus hijos no quería ver lastimado a Tom.
Natalie feliz en la habitación de Bill esperándolo con una sorpresa…
- No se si te van a gustar, pero prepare unos… - decía Bill entrando a la habitación con unos bocadillos dulces pero al ver a la rubia en ropa interior se quedó mudo, y al instante se sonrojó – que- que haces así?
La rubia se acerco seductoramente, le quitó la bandeja y la puso sobre una mesita. Llevo sus manos al cuello del pelinegro y se mordió el labio. Lentamente caminó llevándolo a la cama y Bill sintió algo en su garganta pero no podía evitar dejarse llevar.
Natalie lo recostó y empezó a desabrocharle el pantalón, mientras que el pelinegro cerraba los ojos sintiendo como el deseo se apoderaba de su cuerpo. Una vez los pantalones aun lado, se sentó sobre él y besando su cuello acaricio el pecho del muchacho, bajando hasta sus boxers.
Bill inconcientemente llevo sus manos a la espalda de la rubia e hizo que sus cuerpos se pegaran aun más sintiendo en su entrepierna una rara sensación.
- Te voy a llevar al paraíso – susurró Natalie bajándole sus boxers – te amo Bill.
- Te amo Tomy – susurró excitado Bill.

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