sábado, 14 de marzo de 2009


Capitulo 23: Tres Dvd’s, una trampa.

La lengua del de rastas entró suavemente tocando el piercing del menor, y de sus gargantas lanzaron un pequeño gemido. Olvidaron su alrededor y convirtieron de ese beso el más romántico…Tom tomó con una mano la nuca de Bill profundizando el beso y con la otra sostenía a Osvaldito. El pelinegro tomó la cara de Tom mientras una lágrima corría por su mejilla.
- Bueno cuanto tiempo tengo que ver esto?!! – gritó la maquilladora nerviosa haciéndose la victima llorando con hipocresía. Simone la codeó y Gordon salio afuera a tomar aire, esa escena realmente lo había impactado.
En la cabeza de Bill otra vez aparecieron las escenas eróticas con la maquilladora con solo escuchar la voz de la muchacha y separó sus labios por la culpa.
- Lo siento, no pensé ya ni se lo que hago – tomó al niño alzándolo, con la otra mano agarró las muletas y salió del hospital marchándose a casa en el primer taxi que pasó por allí. Tom quedó parado en medio del hospital al borde del llanto y su madre viendo como el dolor se apoderaba de su hijo.
- Esta jugando conmigo? – lloró desesperado el de rastas cayendo lentamente con las manos cubriendo su cara, hasta sentarse destruido en el piso frío del hospital.
- Tom levántate- añadió la madre.
- Esta jugando conmigo – en la mirada del mayor, ya se notaba a una persona ida, demente al borde de la locura extrema – Bill te acostaste o no con ella? – decía en voz alta para sí solo.
Casa de Bill:
- A ver mi amor acostate – decía el pelinegro acostando al pequeño dándole una bandeja con su merienda y Natalie parada detrás de Bill observando al nene.
- Para que lo besaste? – Preguntó triste Osvaldito – porqué lo besaste si lo ibas a dejar así?
Bill no emitió palabra alguna. Se sentó en la cama y la maquilladora salió resoplando cerrando la puerta llevando en sus manos tres Dvd’s.
- Sabes que pasa, Tomy me mintió amor, y yo quiero perdonarlo pero siento bronca, amor, tristeza y culpa. Necesito pensar – explicó el pelinegro.
- Papi Tom se va a morir de la tristeza – susurró el nene mirando a la pared donde había un cuadrito de los gemelos de niños.
- Le diré que venga a cenar y le pediré disculpas – prometió Bill – que te parece?
- Me parece bien, pero quiero decirte una cosa papá – agregó el niño – si lo amas, confía en él, si de verdá lo queres mucho mucho, creele. Yo le creo.
Bill sintió como su corazón le obedecía a las palabras de Osvaldito pero su cabeza? Si su mente todo el tiempo era asechada por Natalie, estaba difícil.
Ese día fue un poco agitado para todos, Bill atendió a su hijo, jugó con él, le contó lo que hizo mientras estuvo mal y lo preocupado, le mostró fotos y se encargo de organizar la cena. Tom le contó todo a Gordon y aunque no salía del impacto acepto ese extraño sentimiento de los gemelos. Simone termino de instalar todo y le preparó el cuarto a su hijo. Y Natalie…Natalie no había rastros de ella, le había dicho a su marido que pasaría la noche en casa de una amiga, para evitar la presencia de Tom y que confiaba en el pelinegro… sabia que no se dejaría llevar. Aunque Bill no estaba completamente seguro de eso.
La noche cayó, la cena estuvo lista… para Osvaldino era como una cena en familia. Tres veces sonó el timbre hasta que el pelinegro abrió la puerta, y su gemelo lo miró con una mirada profunda y triste.
- Espera – murmuró Bill cuando su hermano cerraba la puerta – perdón por todo, por casarme con Natalie, por abandonarte en medio de la noche y traerme tu buzo, perdón por besarte e irme así como así, pero antes que nada perdón por desconfiar de vos, perdóname por favor yo no se que pensé, no se ni que pienso todo esto me tiene tan confundido, no se ni que digo- Bill empezó a llorar y Tom lo abrazo fuerte. Aunque estaba muy lastimado por toda la situación lo amaba más que a nada en el mundo.
Lo tomó del rostro y meciendo sus dedos le secó las lágrimas, acercó su rostro pegando sus narices y lo miró fijo a los ojos.
- Te amo .. –y fusionó lentamente sus labios hasta que un gritito de felicidad de Osvaldito los desconcentró.
¬- Sigan sigan. Yo miro en silencio – agregó sonriendo. Los gemelos corrieron a hacerle cosquillas con delicadeza.
La cena transcurrió lo mas tranquila, Tom se sentía en paz de saber que la maquilladora no estaba, Bill se sentía mas liberado por perdonar a Tom, y Osvaldito súper feliz.
- Vemos buscando a Pepe? – preguntó el niño sentándose en el sillón.
- Y esa película? – agregó entre risas Bill abrazándolo.
- Las compró tu mujer, y me regalo esa dice que es una tortuga que se pierde en el desierto y el tío la busca. – añadió serio el nene – pero eso que importa denle vemos dale que si? Están sobre la mesita de Bill.
Tom sonrió y como vio a Bill aferrado a Osvaldito subió a buscarlas – yo iré.
Sobre la mesita de luz del pelinegro había tres Dvd’s y dos cajas vacías. Ninguna tenia títulos como saber cual era?
Se dirigió al reproductor que estaba junto a la Tv de la habitación y dentro de él había uno ya colocado. Le dió play y era la creación de gomitas y caramelos. Lo saco riéndose y lo puso en una de las cajitas color azul.
- Bill está loco – agregó tentado de risa. Tomo otro cd y lo introdujo. Al apretar el botón play pudo ver a Bill entrando en la habitación y Natalie en ropa interior. El de rastas mira a la puerta y frunció la frente extrañado.
- Y Tomy? – se escucha desde abajo – lo encontraste?
- Em… creo que si ya voy – pero el mayor de los Kaulitz tenía los ojos pegados a la pantalla. Hasta que escuchó claramente a su gemelo decir con la rubia sobre su cuerpo: “te amo Tomy” y sonrió. Pero cuando vio como los cuerpos de ambos se unían formando solo uno, unas lágrimas corrieron por sus ojos.
Rebobinó la escena una y otra vez, lastimándose el mismo con lo que estaba mirando.
Se sentó en el piso y subió el volumen. No podía creerlo, Bill se había acostado con la maquilladora.
- No, no puede ser – susurró notando como su alma se rompía en mil pedazos.
- Tom… -se escuchó como el pelinegro subía las escaleras en dirección al cuarto – no se que diablos estas haciendo, tardas más que la mierda..Coso pero…
Bill quedó helado mirando el televisor, y su hermano lo miró con odio y sus ojos llenos de lágrimas. Se paró lentamente y se acercó a él destrozado.
- Porque no me dijiste que te acostaste con ella? – Preguntó sacudiéndolo – porque mierda no me lo dijiste?
- De donde sacaste eso? – pregunto Bill quien del asombro estaba completamente pálido mirando fijo el contenido del DVD.

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