
Capitulo 26: El peor de los crímenes
- Ándate de mi casa – agregó enojado Tom entre dientes tratando de no sacarse de sus casillas.
- No me voy sin mi hijo! – gritó sacada la rubia tomando de un brazo a Osvaldito.
- Soltame! – lloró el niño librándose.
- Anda a mi cuarto! – le ordeno el de rastas a su hijo y Bill siguió al niño.
Tom tomó a la maquilladora de un brazo sacándola hasta afuera – que buscas hija de puta que mas queres hacer, aparte de casarte con él, grabar tus asquerosidades y encima le queres sacar su hijo! Así lo amas? – Tom estaba enojándose pero no quería dejar que la situación se le fuera de las manos.
Natalie se alejo unos pasos de Tom, sacando de su cartera una navaja notablemente filosa.
- No te creo capaz – rió sarcástico el mayor de los gemelos – estás loca pero no sos una asesina.
La maquilladora arrincono a Tom contra la pared apoyando el frío elemento cortante sobre su cara.
. El de rastas realmente sintió miedo, pero su fuerza masculina era mucho mayor, en el momento que vio a su madre regresar a la casa cargadísima de bolsas, empujó a Natalie haciendo que se de la nuca contra una maceta.
- Apúrate mama entra! Llévate a Osvaldito y a Bill de acá rápido! – Tom empujando a su madre hasta la puerta de la casa le tiro una bolsa.
- Ay el papel higiénico del perrito! – se quejo Simone girando a buscarlo.
- Noooo mamá, esta la loca que en cualquier momento reacciona, después te compro 560 metros y te limpias la colita re bien daaaaale entrá hace que los dos se vayan de acá por favor!. – el de rastas hizo entrar a su madre y se metió él a la casa, pero al cerrar la puerta la rubia de una patada logro abrirla.
Tom corrió a su cuarto subiendo las escaleras y Natalie de un empujón sentó de culo a la madre de los gemelos, yendo detrás de Tom.
Bill abrazaba a Osvaldito muy fuerte con miedo cuando el de rastas pasó asustado avisando que huyeran ya que la rubia estaba desatada, desquiciada, loca y completamente fuera de si, y que llevaba en sus manos un arma blanca.
Los tres salieron pero al final del pasillo estaba la rubia mirándolos como se disponían a bajar.
- Donde creen que van? – preguntó furiosa – no me voy de acá sin el mocoso!!
- No soy ningún mocoso! – gritó Osvaldito sin noción del peligro que corría desafiándola.
- Vamos – murmuró Bill girando cargando al niño.
La rubia apuró el paso, Tom le dio una patada golpeándole la mano logrando que la navaja cayera hacia abajo. La rubia se tomó la mano y lo maldijo por lo bajo.
El de rastas cubrió las espaldas del menor quien cargando a Osvaldito se dispuso a bajar… hasta que sintió como unas manos lo empujaban violentamente rodando por las escaleras. Bill dio su cabeza contra la pared, Osvaldito que venia siendo cargado por Bill…dio su cabecita contra la mesa de adornos de vidrio y porcelana de Simone y los objetos se rompieron contra su pequeño y delicado rostro.
Un charco de sangre se formó a los pocos segundos alrededor del cuerpito. Bill inconciente, el niño gravemente herido y el de rastas paralizado del susto.
Natalie bajó corriendo huyendo desesperada. Tom congelado desde arriba. Quien de estos dos era el culpable?
Simone pegó un grito de dolor, ya que escucho el impacto de los golpes desde el living y automáticamente llamó temblando a la ambulancia que no tardó en venir cargando a Bill y al niño.
El mayor de los gemelos cuando cayó de nuevo en la realidad, tomó su Cadillac yendo urgente a la clínica donde trasladaron a su gemelo y a su hijito.
El tráfico no lo ayudaba, los semáforos y el calor tampoco. Más de media hora le costó hasta que llegó encontrándose con dos enfermeras que mencionaban al famoso Bill Kaulitz y su hijo adoptivo. Una de ellas le enseñó el camino hasta la habitación del pelinegro que al entrar lo notó como reaccionaba.
- Mi amor, me asuste mucho estás bien? – lloro desesperado el de rastas.
- Si, me duele –respondió quejándose, tomándose la cabeza – y mi nene? – preguntó asustado mirando a todos lados.
Tom notó que no estaba ahí, entonces un miedo se apoderó de su alma. Todo había pasado en un abrir y cerrar de ojos y Natalie quien sabe donde había huido.
- Qué le paso a mi hijo? – pregunto el menor y sus ojos se llenaron de lágrimas, pero cuando se hermano se disponía a responder una médica acompañada de una enfermera.
- como está nuestro hijo doctora? -. Preguntó Tom asustado y Bill lo tomó de la remera sentándose en la camilla.
- Siento decirles que fue demasiado tarde, no pudimos hacer nada – lágrimas aparecieron en los ojos de ambos muchachos – lo siento, el niño falleció.



sabes? no me interesa lo que pienses, no tengo muy buen dia para fijarme en vos. Fue, no me mires, no entres a mi blog, ni a mi flog, si qeeres eliminame. No tengo ganar de gastar el tiempo y fijarme en si copias o no o si te saco una miserable foto, la verdad hace lo ke kieras blda, a mi ya no me importa nada ni vos ni si qiera mi propia vida, hace de cuenta qe estoi muerta, si? gracias . Nos veemos, suerte lucianita de onda, y para que te des cuenta qe este comentario no lo hise para pelerar, leelo bien (Y)
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