jueves, 26 de marzo de 2009



Capitulo 38: Nuestra esencia

Tres semanas y medio más tarde la puerta de la casa se abría nuevamente. A diferencia que esta vez el aire de la casa, la esencia.. olía a tranquilidad y futura felicidad libre de problemas y de intermediarios.
Simone y Tom entraban despacio cuidando de Bill.
- Ya estoy bien, tengo una faja cuidando de mi sutura! Ya esta cerrándose – gritó bromeando mientras tocaba su abdomen – estoy bien en serio!
El de rastas lo hizo sentar en el sillón y su madre se sentó junto a el. El mayor presionó lentamente sus labios con los de su gemelo volviendo a sentir esa calidez que lo llenaba.
- Tengo una sorpresa para ustedes, solo que no se si dárselas como regalo de cumpleaños o regalo de bodas – agregó feliz la madre acariciando la pierna de su hijo menor.
¬- Ay una sorpresa! – Gritó feliz Bill – pues puede ser ambos Tomy y yo nos casaremos de a mentiritas un día antes de nuestro cumpleaños – añadió enamorado agarrando la mano de su hermano.
Simone y Bill quedaron largo rato hablando hasta que el de rastas volvió de la cocina luego de diez minutos; con unas bandejas con bocadillos y unos cafés; y dulces para Bill.
Pasaron esa tarde hablando y los hermanos estaban realmente intrigadísimos por saber cual era la sorpresa de Simone. La madre les contó que su regalo lo tiene encargado desde que Bill comenzó a reponerse era algo pequeñito y enorme al mismo tiempo, que era único por si solo como un todo y una nada. Tom tenía sus sospechas pero no quería pinchar el globo así que sonriente se lo guardó para el solo.
La conversación fue larga, la madre les hizo preguntas descubriendo lo hermoso de una extraña relación, sin entrar en tema de Natalie y Osvaldito.
La noche cayó y Simone en algún momento tendría que dejar solo a los enamorados, se despidió con un guiño y una sonrisa y el pelinegro cerró la puerta apoyando su frente contra la fría madera.
- mierda – murmuró cerrando sus ojos – está haciendo frío…- pero unas manos recorrieron delicadamente su espalda logrando que se estremeciera sin poder hablar. Y un perfecto cuerpo se apoyó contra él.
- Queres que me deshaga de tu frío? – le susurró Tom en el oído y sus vellos se erizaron ante esa sensación. Bill cerró lentamente la puerta con llave depositando su cuerpo contra la puerta sin despegarse del de rastas.
- Suena bien esa propuesta… - rió tontamente llevando su mano a la entrepierna de su gemelo. El mayor lentamente subió la remera de su hermano, sacándosela arrojándola a un lado comenzando a dar pequeños besos sobre la delicada y blanca piel del menor. Bill comenzaba a agitarse y solo era el comienzo. El de rastas continúo sus besos hasta llegar con su mano al cinto de su hermano desabrochándoselo torpemente. El pelinegro sentía ese aliento que tanto amaba contra su piel, ese aire tibio que lo elevaba.
Tom soltó sus rastas deshaciéndose de su gorra, girando lentamente a su gemelo besando sus labios con euforia y pasión. Bill lo rodeó con los brazos para quitarle su enorme camiseta. Miró su pecho y le sonrío embobado.
- te amo Tomy – susurró feliz – extraño tanto que… - pero no pudo seguir hablando, el de rastas fue directo a su cuello succionando hasta que se doblara de placer.
- Te amo – murmuró el mayor bajando a la deseable estrella llevando sus manos al trasero de su hermano besándole el tatuaje como si fuera a succionarlo.
- Aaaah – gimió Bill sintiendo como sus partes comenzaban a tensarse ante el mínimo roce. El de rastas desabrochó el botón dorado del pantalón de su gemelo y sin dejar de mirarlo intensamente bajó su cierre.
- Pícaro Tomy – rió el menor mientras su hermano le bajaba su pantalón levantando lentamente sus piernas hasta quitárselos por completo. Lo miró intensamente sacándose el suyo, ese pantalón cien veces mas grande.
Volvió a pegarse junto a él, ambos en boxers, sin separar sus labios formando un beso hambriento e insaciable. Frotaron sus cuerpos hasta sentir la excitación del otro, ese deseo ya incontenible que lucían sus notables erecciones. Tom llevó su mano derecha dentro del boxer de su gemelo acariciando lentamente cada centímetro íntimo de Bill.
Con la otra mano lo tomó de la cintura empujándolo lentamente hacia el sillón hasta tumbarlo y dejarse caer sobre él. Arrodillado con una pierna a cada lado del cuerpo del menor, el de rastas bajó el boxer del pelinegro acercando su boca al miembro introduciéndolo lentamente, moviendo lentamente sus labios acariciando suavemente alrededor. Bill echó la cabeza hacia atrás, doblando un poco su espalda a causa del placer. Esa tibieza de la saliva del mayor lo estaba extasiando. Las rastas de tom se enredaron en las manos del menor quien inducía lentamente a que su gemelo siguiera haciendo su trabajo hasta que estalló dentro de su cavidad bucal.
Tom finalmente se paró apagó la luz y solo la luz de la calle entrando por las ventanas del living iluminaban su momento de amor. Volvió al sillón girando lentamente a su gemelo sentándose sobre sus piernas acariciando delicadamente su entrada y su espalda.
- Tomy, no me lastimes – susurró el pelinegro – solo ámame.
- Así lo haré mi amor, te amo – respondió el mayor volviendo a tumbarse sobre su cuerpo. Corrió el cabello de su igual besando su nuca, y lenta pero apasionadamente entró en el cuerpo del menor. Bill ante el dolor llevó una mano al borde del almohadón del sillón apretándolo con todas sus fuerzas y la otra rozaba una de las piernas de su gemelo. Sus caderas comenzaron a moverse simultáneamente al mismo ritmo y lo que al principio sabia a dolor, empezó a saborearse como solo placer.
- Aaah tomy, esto es aaaa – gemía Bill sintiendo una fina capa de sudor sobre su rostro y en su frente se notaba como su cabello se adhería ante la transpiración.
Pero el mayor no dejaba de entrar y salir sin medida, y las embestidas comenzaron a tornarse cada vez más rápidas, y los sonidos más fuertes. Pero tom no pudo más y terminó dentro de su gemelo acostándose lentamente a su lado, tomándolo entre sus brazos. Bill enseguida enterró su rostro en el cuello de su hermano, sintiendo los fuertes latidos de su corazón y los del mayor.

1 comentario:

  1. se nota q te gusta tokiooo hotel chee jajajajaja :P viciooo tee amoo lulu (L

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