martes, 10 de marzo de 2009


Capitulo 8: Llamado de paternidad

- Tomy que es? – Preguntaba el menor nervioso por el susto – un enano, un duende?
¬- Un marciano! – dijo irónicamente el pelinegro – yo que se boludo!
Pero de repente la electricidad volvió, y se vió la figura pequeña correr en dirección al living. Un niño, eso era lo que en la tormenta deambulaba en la casa de los Kaulitz.
- Mocoso de mierda! Veni para acá!! – gritó el pelinegro corriendo tras el tirandosele encima apenas pudo atraparlo.
¬- Soltalo Tom es un nene!! – dijo el de rastas arrastrando a su gemelo – tranquilo, como te llamas? – preguntó observando al niño.
- Me llamo Osvaldo tengo 5 años – respondió abrazando al pelinegro – Bill siempre quise que seas mi papá. Solamente quería conocerte.
En los ojos del de rastas se asomaron lágrimas de emoción, al fin y al cabo estaba diciéndoselo a él.
El pequeño llevaba ropa sucia, rota…su carita y su pelo mojado por la lluvia y barro en sus zapatillas sin cordones. Les había explicado a los gemelos que sus papas lo habían dejado solo y se habían ido al cielo cuando era un bebe y que el desde los 3 años esta solito por las calles, limpiando vidrios de autos con una escalerita, una esponja y un balde.
- Tenés hambre? – Preguntó el menor – ahora te preparo un sándwich gigante gigante!!
- Sii!! – respondió el nene sentándose en el sillón mientras el de rastas le encendía el televisor.
- Ya pasó la tormenta solo llueve – dijo dándole el control remoto al nene – pone el canal que quieras- el menor de los Kaulitz, se estaba empeñando en proteger al niño.
Fue a la heladera sacó jamón, queso, lechuga, tomate y aderezos. Tomó un pan inmenso, y le colocó la mayonesa seguido de los fiambres y el resto.
Lo puso en un plato y se dispuso a ir a la heladera por leche, y calentársela al nene, pero su gemelo se le puso adelante.
- Que haces? No es nuestro Bill, no es nada de nosotros – le susurraba en voz baja el pelinegro – porque haces esto?
- Porque no hacerlo Tom? – Respondió el menor con otra pregunta – está solo, no tiene a nadie, y lo escuchaste? Siempre quiso que yo sea su papá!!
- Bill, con lo joven que sos papá de un nene de 5 años? – preguntó el mayor riéndose.
Pero el de rastas tomó el sándwich, el vaso de leche y fue a dárselo al niño.
En la mente de Tom surgía una pregunta ¿Acaso Bill quería ser padre?
Desde donde estaba se quedó mirándolo, viendo como su gemelo moría desesperadamente por darle todo el amor a un nene que hace minutos atrás ni sabia que estaba ahí.
- Te gusta? Querés que le ponga algo más? – le preguntaba acariciándole la cabeza mientras el pequeñito comía desaforadamente lo que el de rastas le habia preparado.
- No gracias, esta rico – dijo tomando el vaso de leche, para beber y no ahogarse.
- Te querés quedar a dormir? – le preguntó sonriente – te gustaría quedarte?
- De verdad? – Gritó el nene abrazándolo – si quiero, ya ni me acuerdo lo que es dormir en una cama.
Esas palabras llegaron al corazón de Tom, cuando los observaba, una lágrimas rodó por su mejilla viendo a su Billy tan paternal.
- Pero… - dijo el de rastas con voz de cómplice pícaro – antes de dormir a bañarse!
El nene hizo un puchero y se rieron los tres, hasta el mayor desde la cocina, su gemelo lo escuchó y lo miró tierno…sonriéndose.
El menor se levanto desde donde estaba yendo al baño para llenar la bañera, pero su gemelo lo agarró en el camino.
- Sos interiormente único – dijo el mayor llorando – por eso te amo, porque sos interiormente perfecto.
- Ay Tomy – agregó el menor emocionado – yo también estoy completamente enamorado de tu interior y te amo como nunca amé a nadie en el mundo.
El menor cerró los ojos y se acercó a los labios de su gemelo, depositando un tierno y dulce beso. Se separó apenas sin abrir los ojos, sonriendo embobado…
- Juntos siempre Tom Kaulitz – le susurró el menor. Su gemelo cerró sus ojos también volviendo a apoyar sus labios, entrelazando su lengua creando un pequeño y apasionado beso abrazándolo fuertemente pegándolo a él.
De lo enamorados que se sentían perdieron la noción del tiempo y que estaban en la puerta del baño besándose.
- Porqué se están besando? – Preguntaba el nene parado frente a ellos con los ojos abiertos – porque se besan si son hermanos? Porque se besan si son dos hombres? Porque se besan si son gemelos? – Osvaldito no paraba de hacer preguntas y el mayor estaba poniéndose nervioso.
- No, es que viste mal, vos no viste nada – dijo el pelinegro nervioso.
- Si yo los vi besándose en la boca – gritó el nene – y no estoy mintiendo!!
- Yo te explico pero prométeme no contarle a nadie – añadió el de rastas agachandose a su altura.
- Que le vas a decir? – preguntó asustado el mayor.
Pero el de rastas alzó al nene entrando al baño para bañarlo – déjame a mí – fue lo único que dijo y cerró la puerta-.

No hay comentarios:

Publicar un comentario